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jueves, junio 26, 2014

ESPIRITU LIBERADO




En el presente trabajo se expone una reflexión que gira en torno al libro "Filosofía de la nueva música" de Theodor W. Adorno. Su médula principal trata sobre la libertad de expresión; cuyo núcleo será sometido a un análisis argumentativo con la intención de esclarecer ciertos detalles que nos parecen disonantes. Además, durante la obra, el autor acude en gran medida a la terminología "espiritual" o "espiritualismo" y nos basaremos en dicho criterio para formular nuestra visión.
       En el acontecer histórico de Europa, específicamente en el ámbito artístico de la música, se puede reconocer una gran fractura; un antes y un después dictaminado en dos periodos que son muy contrastantes. Cuando hablamos de "fractura" nos referimos al acontecimiento de la primera guerra mundial, este periodo fue tan descomunal que dividió a la música europea en dos polos: uno de ellos quería mantenerse en el antes y recuperar lo antiguo o tradicional; y el otro velaba por lo nuevo, por lo contemporáneo y el progresismo.
      Adorno, en la fase introductoria de su obra "Filosofía de la nueva música", aborda estos dos puntos agregando que será imparcial al momento de hacer la critica, pero posteriormente se logra aventurar su predilección y apoyo absoluto por uno de estos polos, dejando de lado supuesta imparcialidad. A medida que avanza el texto se va dilucidando la siguiente interrogante por parte del autor: ¿es mejor el arte que nace de una simple y/o superficial expresión de la sociedad o el que se concibe a partir de la íntima expresión de nuestro interior?. Con este pensamiento coloca en tela de juicio la concepción creadora del arte y deja meditativo al lector expectante.
       Adorno expone: ''Desde la década heroica, es decir, desde los años de la primera guerra, es en toda su amplitud historia de decadencia, regresión a lo tradicional''(p.12). Con esto propone una nueva visión de música totalmente contraria al periodo anterior, en donde el objetivo principal es ahora buscar la emancipación de la disonancia. Es por este hecho que nace la música atonal y posteriormente la dodecafonía.
      El arte según Adorno, basando en la filosofía Hegeliana, debe avanzar y progresar; es por este motivo que critica al arte neoclasicista de los franceses ya que ellos permanecen "con un pie atrás". Esto significa que rememoran la tradición, las normas, los estatutos y los tecnicismos musicales, en donde su máximo exponente: Stravinsky, es duramente reprochado por Adorno, declarando en pocas palabras que su arte es vendido, además de agregar una critica hacia la música mercantilista y al arte mercantilista en si. En la etapa anterior a la fractura - la época del clasicismo y parte del romanticismo - el ámbito musical se vio fuertemente influenciado por la música de encargo, aquí el responsable de la enseñanza cultural son los mecenas y las instituciones, ya que ellos pagaban por las obras que querían dejando de lado toda opinión o sentimiento personal en la composición por parte del compositor. Según Adorno, en dichas épocas era justificable este intercambio, pero actualmente no. Ahora la música debe ser íntima y expresar lo que nosotros sentimos en nuestro interior, sin seguir los cánones de una sociedad determinada, sin seguir el gusto colectivo o de las masas; por esta razón enjuicia impetuosamente el arte "vendido". ¿Qué es del arte sin el gusto de la masa?, ¿Cómo se puede vivir del arte y de la expresión de nuestros mundos interiores sin ofrecérselos al mundo?, creemos que en este punto Adorno se equivoca gravemente. Todo arte debe gustar y ser degustado, si no este perecería o buscaría algún otro tipo de renovación, el arte debe venderse o de lo contrario no se podría subsistir del mismo. ¿Cómo se podría vivir de la composición sin vender los resultados y sin mercantilizarlos?, es imposible, de una u otra manera se deberá someterlas al mercado. Coloquémonos en el siguiente caso: ¿qué pasaría si un mecenas nos paga por crear algo al gusto de él?, lo más sensato es aceptar la oferta porque no podemos imponer nuestros gustos ante los de un cliente; y si nuestros gustos son los mismos aún mejor, porque no nos encontraríamos con una posible lucha interna. En una nota a pie de página Adorno dice: ''En los Estados Unidos no hay un solo cuarteto que pueda sostenerse sin las subvenciones de alguna universidad o de ricos mecenas''(p.24). El único compositor que logró esto, lograr una subvención de por vida y componer según su gusto fue Beethoven.
        Adorno problematiza este estilo de música y en cierta forma santifica todo lo alemán, lo diviniza y se cierra únicamente a mencionada categoría - siendo que en un principio enfatizó que sería imparcial y ya no lo es - cuestiona y discute sobre diversos puntos yéndose en contra de la música mercantilista y alabando la neo música alemana - la segunda escuela de Viena - añadiendo que esta es la música que devela la empírica verdad del ser, juzga desde el punto de vista comercial como ya fue expuesto antes y luego lo critica de forma espiritual, en este acápite utiliza bellamente adornado el mito de la caverna de Platón, metaforizando a la música tradicional como la oscuridad, como lo que no quiere salir a la luz; y finalmente, se refiere a la luz como la Afklärung total, la gloriosa Verdad del cosmos espiritual. Sobre esto Adorno opina:
       ''Cuanto más la todopoderosa industria cultural invoca el principio clarificador y lo corrompe en una manipulación de lo humano, a fin de hacer durar mas lo oscuro, tanto mas el arte opone al omnipotente estilo actual de las luces de neón, configuraciones de esa oscuridad que quiere eliminarse y sirve a la clarificación solo en cuanto convence conscientemente al mundo en apariencia tan luminoso, de sus propias tinieblas''. (p.20)
        La metáfora es clara como el cielo azul de verano. Junto con el comercio ahonda en que este mismo promueve la oscuridad y que aparenta una falsa iluminación, ironizándolo con las luces de neón, y que esta situación es la que no deja surgir completamente a la Afklärung. Revela en el siguiente extracto: ''… ,ese no se que de oscuro que como episodio no interrumpe la Afklärung total, pero eclipsa su fase mas reciente y por cierto casi excluye, con su fuerza real, la representación mediante la imagen''. (p.20). Ya en esta parte se puede inferir un fanatismo total hacia la música alemana, excusándose en que esta no gusta debido a que el publico oyente es inculto e ignorante, que no está consciente de lo elaborado y complejo de lo nuevo; siempre busca formas de exaltar al trio alemán en especial Schönberg. Reflexionamos que Adorno está totalmente equivocado al mencior que los acordes en sí mismos suenan falsos, ¿a que falsedad se refiere?. La postura de Adorno llega a ser repulsiva y radical, la música es música, no hay nada más bello que un acorde ya sea mayor, menor, cuartal, entre otros. Creemos que lo realmente falso aquí es esta música atonal y dodecafónica que no tiene aparentemente sentido alguno, es como poner una gallina a picotear el piano. Sentimos que hasta cualquier persona que no posea cultura musical puede hacer este tipo de música, pareciera ser que son solo notas al azar. Lo más irónico es que detrás de esta superficialidad hay un tremendo trabajo compositivo, el cual no pareciera a simple escucha.
       El libro "Filosofía de la nueva música" posee en su valor intrínseco un trasfondo netamente espiritual o mejor dicho, basado en terminologías de la Ciencia Mística o Ciencia Superior. Adorno, aplicó en la tesis de su crítica investigativa, un contenido que gira entorno al espiritualismo y gran parte del contenido hace referencia a esta fenomenología. Pueden saltar dudas a los lectores de este informe sobre dicho concepto, las cuales serán aclaradas a continuación:
       La Ciencia Mística es, en su verdadero significado, el conocimiento espiritual, o sea el anímico conocimiento de las cosas suprasensibles y espirituales que perciben las espirituales potencias del alma latentes en todos los hombres, aunque muy pocos las hayan desarrollado lo suficiente como para utilizarlas. Esta ciencia, en su aspecto superior, es el conocimiento real de las Leyes fundamentales de la Naturaleza, y por lo tanto, es una ciencia espiritual basada en la conciencia del espíritu humano. Por otro lado, visto desde un punto de vista inferior, es la ciencia de los conocimientos exteriores y de las secundarias o superficiales causas que los producen y que el moderno cienticismo toma por la Causa final. Cabe considerar que la ciencia superior considera Causa primera al Todo y Creador Absoluto, de El ha emanado todo lo que existe y se le conoce también como Dios.
       Hemos nacido en un mundo en que nos rodean objetos físicos; pero hay en nuestro interior un mundo subjetivo capaz de recibir y retener las impresiones del mundo exterior. Cada cual es de por sí un mundo relacionado con el espacio distintamente de los demás. Cada cual tiene sus luminosos días y sus tenebrosas noches no regulados por los días y las noches de los demás; tiene cada cual sus nubes y sus borrascas y formas y contornos de él peculiares.
       Este mundo interior que posee cada individuo es de donde proceden los estímulos para la creación y para el uso correcto de la imaginación.
       A lo largo de la obra de Adorno se utiliza mucho la siguiente idea: "La libertad inmanente del espíritu". Idea utilizada para justificar la influencia de la nueva música en lo que es ésta nueva actualidad. El autor hace una comparación entre ambas polaridades - anteriormente nombradas - y califica a la música tradicionalista o la música que intenta mantener las reglas burguesas bajo un aura "encadenada". Esto quiere decir lo siguiente: apela a que el espíritu autónomo posee la cualidad de ser libre, por lo tanto, cualquier tipo de regla, técnica o dogma que le impida obrar sus capacidades inmanentes, pasarían a formarse como cadenas que le atan y le impiden su potencial libertad.
       Por otro lado, la nueva música, correspondería a la polaridad contraria y está representada por la libertad absoluta del espíritu. Alude a que en esta vanguardia existe una nueva visión sobre el cosmos creativo musical. Este nuevo universo se basa en que precisamente las reglas, técnicas o dogmas ya no existen de forma latente y tampoco son limitantes en el proceso creativo, ya que éste último es ilimitado. Esta característica que le dota de un carácter infinito está estrechamente ligada a la Ciencia esotérica, ya que dicha noción vendría a ser expuesta bajo la dinámica espiritual. El mundo interior que posee cada individuo le permite diseñar y controlar su microcosmos personal, por ende, la creación musical de un compositor poseería una total autonomía que la hace única y diferente de las otras. Dejando atrás el contexto del encargo que durante tanto tiempo fue ocupado, el que no le permitía al compositor dejar todo de sí mismo en su producto, ya que este era subordinarlo por un jefe de institución o alguien con los recursos necesarios para abastecerle.
       Pero haciendo una observación personal, hemos llegado a la conclusión de que si bien el espíritu puede tener el libre albedrío de elegir liberarse, también puede perfectamente elegir la opción de estar "encadenado". Dicho concepto utilizado por Adorno suena un tanto extremista, ya que si el "encadenamiento" es con placer o con verdadero amor, entonces no tendría tal arrebatado significado que le atribuye. Igualmente, visto desde este punto de vista, condicionar u obligar al espíritu a tener libertad, libertad y más libertad, es igualmente arrebatarle y dejarle desprovisto de su propio parecer, de lo que en realidad desea (considerando el caso de que desee las supuestas cadenas: las normas y los reglamentos). En probabilidades, se puede inferir mentalmente la gran cantidad de almas que desearían seguir con sus rutinas aunque estas sean añejas, ya que con ellas son felices y están tranquilos. Quizás no todos los espíritus deseen avanzar a niveles incalculables y hacer un máximo alboroto de todas sus capacidades o facultades, quizás muchos de ellos prefieran reordenarlas bajo ciertos aspectos o métodos, sólo porque se sienten más cómodos así. Las bases de la Ciencia Superior que se exponen en la obra en ciertos momentos, son contradictorias a la propia Ciencia Superior. El análisis que se hace en ciertos pasajes carece de un gran fundamento y abunda en lo más básico que se puede comprender sobre dicho amplio estudio esotérico.
       Cabe mencionar que existe la llamada "tolerancia", la cual apela a aceptar con respeto la opinión o el quehacer ajeno. Si muchos autores desean seguir haciendo productos musicales con determinados patrones o parámetros, es cosa de ellos, ya que sus gustos personales o sus mundos interiores les inclinan de forma natural a este tipo de creaciones y aún así pueden ser grandes adeptos espirituales y aportar en gran medida sistemas culturales en las nuevas sociedades, los cuales sin duda, seguirán teniendo muchos grupos seguidores.
       En conclusión, Adorno guía su tesis bajo la filosofía de Hegel. Aunque cabe suscitar que en la fase introductoria del libro, le critica mencionando que su visión sobre la música es algo ingenua, ya que no todo puede ser escuchado con oído pasivo y espiritual, recibiendo lo que fuese y como fuese. Apunta en que la manera de saber escuchar ahonda en el profundo análisis y en el conocimiento de caracteres musicales más profundos, tales como conocimientos conceptuales sobre el tema, entre otros. Aun así, la obra en su totalidad, se guía bajo los preceptos filosóficos hegelianos, dándoles una gran importancia a lo largo de todo el escrito, ya que son la matriz desde la cual se sostiene el análisis investigativo de "Filosofía de la nueva música". Aunque no se menciona en suma profundidad la fisonomía de los escritos de Hegel - sólo los aspectos superficiales - queda a entrever un gran interés por nuestra parte en ahondar algo más en sus interpretaciones sobre lo místico en estrecha co-relación con la percepción artística.



Bibliografia


Adorno, Th. W. (2003) Filosofía de la nueva Música. Madrid, España: Akal S.A.





Felipe Borquez Araya

Felipe De Lucas A. 


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