FILM IS A DRUG contiene en primer lugar: visiones, reflexiones y opiniones personales sobre cinematografía, ningún análisis es copiado textualmente de otros sitios web, fuentes o reportajes.


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miércoles, julio 31, 2013

Los brujos Hablan - El Espíritu y el Alma. John Baines.-

Existe una gran confusión con respecto a lo que es alma y espíritu. Generalmente se les identifica. Veamos lo que dice la filosofía rosacruz al respecto.
El hombre es un espíritu que habita en un cuerpo y que tiene un alma. Espíritu se es, alma se tiene. El espíritu es la parte divina, inmortal y eterna, la chispa divina o emanación de Dios que portamos en lo más profundo de nuestro ser. Ésta es la fuerza de Dios, la luz eterna e inextinguible que nos ilumina en los momentos cruciales de nuestra vida. Podríamos comparar a Dios con una gran masa de agua, que al girar vertiginosamente hubiera desprendido millones de chispas o gotas de agua. Cada una de estas gotas equivale al espíritu de un hombre. Por lo tanto el hombre es un espíritu encarnado en un cuerpo.
El alma es la parte animal inteligente, o sea, lo que llamamos personalidad, que se forma gradualmente como producto de la unión espíritu-cuerpo. Cuando un sujeto tiene pena o sufre un estado de profunda tristeza, generalmente es el alma la que está sintiendo esto. En cambio, cuando alguien dice: “yo soy el que soy” es el espíritu el que se está manifestando.
La meta máxima consiste en realizar el maridaje entre alma y espíritu, para lo cual es necesario cultivar el alma dándole conciencia e inteligencia. Es como un animalito o niño pequeño al cual debemos imponer nuestra voluntad para enseñarle a obedecernos en todo momento, y no ser nosotros los que obedezcamos a la parte animal.
Cuando el alma adquiere conciencia e inteligencia podemos actuar a voluntad con las fuerzas de la naturaleza.
La ley de correspondencia dice: “como es arriba es abajo, como es abajo es arriba”. Aplicándola a este caso particular, podemos afirmar que todo lo que está dentro de nosotros está también fuera y, por lo tanto, aquél que conquiste su naturaleza interna alcanzará también el dominio de la externa.
La alquimia, arte tradicional del ocultismo, enseña a transmutar los metales viles en oro. En el aspecto espiritual esto simboliza la transmutación de las bajas pasiones en virtudes. El alma que se desprende de la escoria de los sentimientos y pasiones desenfrenadas es cual refulgente escudo de oro que acoraza al individuo en contra del mal y la miseria humana.
Como una manifestación del alma podemos apreciar el sello característico que el alma colectiva familiar imprime en todos sus integrantes. Sus facciones no solamente llevan un parecido físico, sino que también algo que llamamos “aire de familia”, algo que se siente en el ambiente al tratar a alguno de ellos. Esta alma colectiva puede convertirse en algunos casos en un verdadero tirano egoísta y pasional que trae desgracia y miseria a los integrantes de este núcleo. Si existe armonía y perfecta unión puede brindarles prosperidad, protección, riqueza y felicidad.
En el aspecto colectivo es interesante observar el alma de un país. Todos sus habitantes tienen una iDiosincrasia similar, una manera de ser especial que no nace de la vida conjunta. Todos los extranjeros que llega son rápidamente tomados por esta fuerza colectiva y adoptan con presteza el aire regional hasta llegar a simular nativos. En esta alma colectiva gravitan todas las emociones, instintos, pensamientos y pasiones del pueblo, y es a causa de esto que para poder triunfar en cualquier sentido, para superar la mediocridad, es necesario elevarse por sobre la vibración de esta alma colectiva, sometiéndose a una férrea disciplina personal.
Así como el ser humano tiene alma, también la tienen los animales, las plantas y aun los minerales, ya que la vida está en todo. Tal como afirma el principio hermético de vibración “nada está inmóvil, todo vibra”.
Al hablar del alma debemos considerar el corazón, centro de la vida anímica y emocional. Grandes loas se han elevado en su homenaje y se considera algo muy acertado actuar según sus dictados. La verdad es que el corazón, mientras no ha sido educado debidamente, es el gran enemigo del ser humano ya que lo empuja constantemente a cometer errores. El corazón es como el alma de un niño, capta inmediatamente cualquier vibración o fuerza que tenga la virtud de impresionarlo e impulsa al individuo a cometer actos de los cuales tendrá que arrepentirse posteriormente. El mundo invisible que nos rodea es un receptáculo donde vibran buenos y malos sentimientos que son captados y tomados como propios por el corazón en momentos de expansión. Posteriormente la mente sufre grave perturbación a causa de estos estados emocionales. Podemos así observar que tanto el amor como el odio son ciegos. Un hombre enamorado lo perderá y sacrificará todo por la mujer a quien ama. El que odia lleva en sí el germen de su propia destrucción.
El amor debe ser guiado en todo momento por la razón, a fin de que sea una fuerza positiva para el individuo. De lo contrario es una fuerza tan ciega como el odio. Desde luego, es infinitamente mejor un hombre que ame a otro, que odie, pero es necesario saber amar. Amar impersonalmente sin egoísmo. ¡Qué pocos conocen el verdadero amor! Una mujer se enamora y cree con esto que ella ama. Generalmente el supuesto amor es un engaño del corazón. Es una embriaguez de magnetismo psíquico que produce una especial euforia a la cual han llamado amor. Cuando se satisface el deseo de posesión y pasa la embriaguez se termina este falso amor. Ésta es la causa común de los fracasos matrimoniales. Una pareja se casa muy enamorada y descubre después de un tiempo que sólo los une el hábito y un contrato civil. Esto es muy natural ya que las pasiones humanas son como el viento que primero sopla y después se calma. Solamente al amor que nace de una perfecta unión entre corazón y cerebro lo podemos llamar verdadero. Este amor es inmortal y eterno porque está dentro del campo vibratorio del espíritu, y todo lo espiritual es sagrado, divino, eterno e inmortal.
La clave de muchos secretos se encuentra oculta entre líneas en lo que hasta aquí se ha expuesto. El que sepa leer y comprender podrá utilizarlas. La sabiduría es incomunicable, solamente se pueden dar las bases para estudiar y realizar.

John Baines.-

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lunes, julio 29, 2013

Los Brujos Hablan.-

Parte Primera.

LA MENTE

La mente es la varita milagrosa del hombre. Es el juguete maravilloso con el que se puede llegar en milésimas de segundo al más lejano planeta, ya que la distancia y el tiempo no existen para la mente. Es una especie de fantástico sombrero de mago de donde podemos extraerlo todo.
Uno de los principios herméticos dice: “todo es mente, el universo es mental”.
Al comprender que todo lo que existe en estado material es solamente energía-mente que bajó su onda vibratoria hasta solidificarse, podemos darnos cuenta de la importancia del estudio y educación de la mente.
El cerebro es similar a un radiotransmisor que estuviera constantemente emitiendo y captando ondas de radio. Por supuesto las ondas del pensamiento son muchísimo más sutiles y poderosas. Todo pensamiento es energía electromagnética de alta vibración. El cerebro es un poderoso generador de energía, cuya onda vibratoria depende del grado de cultura y desarrollo intelectual del individuo. A causa de esto es muy difícil que un hombre de onda mental larga comprenda a otro de onda mental corta. A veces se originan interminables discusiones entre dos personas que sostienen lo mismo, pero que no se entienden por tener diferente vibración.
En la mente tenemos la puerta de entrada a lo que conocemos con el nombre de cuarta dimensión o plano de la energía. Todo lo que puede ser imaginado por el hombre es una realidad en el plano de la energía y por lo tanto puede llegar a realizarse en el campo material. Al pensar se produce una emisión de energía electromagnética que da origen a un ser poseedor de cierto grado de conciencia que vivirá en el plano energético. Este ser tendrá una conciencia en relación al estado mental y anímico del individuo en el momento en que lo generó, y pasará a constituir un verdadero hijo. Todos nuestros pensamientos habituales son nuestros hijos mentales, que como todo hijo tienen que alimentarse de sus padres. De acuerdo con esto podemos comprender la verdad de aquel aforismo que dice: “según lo que un hombre piensa así es él”.
Estos hijos mentales son los que decidirán el destino futuro del individuo, como asimismo los que le traerán “buena o mala suerte” de acuerdo con su calidad vibratoria. Hay veces en que al encontrarnos con una persona experimentamos una gran tristeza o estado depresivo y esto se debe a que captamos su conjunto vibratorio de hijos mentales, que en este caso particular es de carácter negativo. Ante otras personas nos sentimos alegres y confiados y se nos levanta el ánimo. Es de vital importancia seleccionar cuidadosamente nuestras amistades, evitando en todo momento a los que poseen una irradiación negativa de carácter pesimista o fatalista, ya que en todo encuentro o conversación se produce un intercambio de magnetismo y de materia mental. En el plano de la mente todo pensamiento es algo material, tan concreto como puede serlo una piedra o una silla en el mundo físico. Si pudiéramos ver en el plano mental percibiríamos a cada individuo rodeado de formas mentales acordes a su vibración particular o dominante. En un sujeto pasional o fuertemente instintivo veremos tigres, toros, hienas, etc. Un hombre lleno de amor hacia los demás emitirá constantemente pensamientos en forma de hermosas flores y plantas. Un avaro en cambio semejará un pulpo con gran número de tentáculos. Otro cerrado a toda idea nueva tendrá la forma de un cubo.
Si una persona pudiera en un momento dado concentrar todas sus energías mentales en un solo propósito podría lograr milagros. En la práctica vemos que nuestra mente pasa vertiginosamente durante el día de uno a otro pensamiento, y que no descansa ni siquiera en la noche durante el sueño. Este continuo vagar produce un fantástico despilfarro de energías al producirse en el sujeto un estado de dispersión energética. A fin de formarnos una vida mejor debemos alcanzar dominio sobre la imaginación para no crearnos un destino duro y negativo, ya que todo pensamiento tiende a materializarse. El que imagina que es perseguido por la mala suerte, por ejemplo, se coloca en un estado de negativismo que le acarreará desgracia y miseria. El que se tiene a sí mismo en poca estima, traspasará este sentimiento a los demás, quienes íntimamente lo despreciarán.
Uno de los hábitos mentales más nocivos es aquél de reclinarse en un sillón a soñar, dejando vagar libremente el pensamiento. Esta costumbre equivale a abrir la puerta de la mente al océano de las vibraciones mentales desde donde puede llegar un estado depresivo o de cólera. En el éter que circunda la tierra vibran al igual que las ondas de radio los pensamientos de todos los habitantes del planeta. Nunca puede saber un hombre si lo que piensa se gestó en su propio cerebro o fue captado desde el exterior. Es necesario educar la imaginación para que dé cabida solamente a pensamientos bellos, positivos, y optimistas; a pensamientos de éxito, paz, y prosperidad. De este modo nos pondremos “en onda” con todo lo bueno y positivo cerrándonos a la influencia del mal.
Quien sea capaz de mantener un cuadro mental fijo en la imaginación sin que sea borrado por otros pensamientos logrará maravillas, ya que mente es materia y materia es mente, es decir energía y materia son diferentes manifestaciones de mente.
En el campo energético la mente es como un ovoide que circunda la cabeza, ovoide cuyo tamaño estará en relación al campo conceptual del individuo. Este ovoide es igual a un campo cerrado de energía electromagnética que se abre en una determinada dirección al pensar intensamente.
Todas las enfermedades y trastornos de la función mental tienen su origen en la invasión de este ovoide por fuerzas malignas o negativas, extrañas al sujeto, verdaderos demonios que se han originado por vicios, malos deseos, malos pensamientos y malas acciones. A fin de aclarar esto debemos examinar someramente lo que ocurre después de la muerte.
Al separarse el espíritu del cuerpo sin vida, se produce también la separación del cuerpo de los principios animales inferiores del hombre, es decir el conjunto de sus pasiones inferiores y malas acciones. A este ser lo llamaremos el "cascarón astral", ya que es como una corteza que recubre el cuerpo astral. Normalmente este “cascarón” se desintegra en cierto lapso de tiempo por falta de energía. Sin embargo cuando este “cascarón” es de gran fortaleza, lucha por sobrevivir y busca sujetos en los cuales pueda introducirse a fin de continuar su existencia en el plano de la materia. Cuando uno de estos entes logra entrar en el ovoide mental de un hombre se produce en éste un marcado cambio de carácter, ya que toma la personalidad inferior e instintiva del difunto a quien pertenecía esta entidad.
Toda clase de obsesiones se producen por esta causa, y si el cascarón es suficientemente poderoso puede llegar a desalojar completamente al espíritu, produciéndose entonces la locura. En otros casos más graves son varias las entidades usurpadoras que se disputan el cuerpo produciéndose locura furiosa. En un elevado porcentaje la insanía es provocada por esta causa.
En algunos casos es posible proceder a la expulsión de estos entes ya que temen al individuo puro, bien posesionado de sí mismo, de fuerte voluntad y carácter magnético o solar.
Las sesiones de espiritismo son el lugar donde se manifiestan los cascarones para alimentarse de las energías del médium y de los que forman la cadena de invocación. Es a causa de esto que los mediums sufren de agotamiento nervioso y consunción, ya que están entregando sus energías a estos vampiros del invisible que se burlan de ellos simulando ser espíritus desencarnados. Los grandes engañados y perjudicados son los que asisten a estas sesiones creyendo sinceramente que se materializan los espíritus de los difuntos. Sin darse cuenta están haciendo un gran daño al mantener con vida a estas entidades que al absorber parte de la conciencia de los asistentes quedan capacitadas para actuar conscientemente haciendo el mal.
Cuando la ciencia compruebe la existencia de estos seres, se habrá dado un gran paso en el tratamiento de la locura, obsesiones, y enfermedades nerviosas y mentales.
Todas las enfermedades se originan en la mente y sólo después de cierto período llegan a manifestarse en el cuerpo físico.

John Baines.-
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domingo, julio 14, 2013

EL KYBALION. GENERO MENTAL.


Buenos días queridos lectores de Film Is a Drug. Tengo el placer de subir un capítulo a modo de extracto de "El Kybalion", el cual es uno de mis favoritos y uno de los que más me apasionan. Vale hacer mención del subtitulo de la página principal de este blog, en donde se menciona que esta no sólo es una página de cinematografía, sino que de todos mis intereses en general. 
"Género Mental" es el penúltimo capítulo de la obra, por lo tanto, existe la posibilidad de que la lectura de esta entrada se haga un tanto compleja, debido a que sin haber comprendido primero los principios herméticos propiamente tales, se podría prestar para la confusión. Es por ello que la intensión primordial radica en exponer una preciosa parte de su composición en este sitio virtual - y realzar mediante a misma - la fibra del interés del lector hacia la obra en su totalidad. 


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EL KYBALION
LOS MISTERIOS DE HERMES
TRES INICIADOS.

CAPITULO XIV
GÉNERO MENTAL

Los estudiantes de psicología que han seguido atentamente el tren del pensamiento moderno en lo que respecta a los fenómenos mentales habrán quedado extrañados de la rara insistencia de la idea o concepto de la dualidad mental que se ha manifestado tan fuertemente durante los diez o quince años últimos, y que ha dado origen a gran número de plausibles teorías concernientes a la naturaleza y constitución de esa "doble mente". El difunto Thomson J. Hudson alcanzó gran popularidad en 1983 al enunciar su conocida teoría sobre las "mentes objetiva y subjetiva", que, según sostenía, existían en cada individuo. Otros autores han llamado igualmente la atención con sus teorías referentes a las mentes "consciente y subconsciente", mentes voluntaria e involuntaria, mente activa y pasiva, etc. Esas teorías podrán diferir según cada autor, pero siempre queda el principio básico que es el de la dualidad mental.
     El estudiante de la filosofía hermética se siente tentado por la sonrisa cuando lee y oye hablar de esas numerosas teorías nuevas, respecto a la dualidad de la mente, adhiriéndose cada escuela tenazmente a su propia doctrina, proclamando cada una con empeño que ha sido ella la que ha descubierto la verdad. El estudiante que hojee el libro de la historia oculta encontrará en su mismo principio referencias a las antiguas enseñanzas herméticas sobre el principio del género. Y si prosigue su examen, encontrará que esa antigua filosofía conoció el fenómeno de la dualidad mental y la explicó mediante la teoría del género en la mente. Este concepto del género mental puede ser explicado en pocas palabras a los estudiantes que ya se han familiarizado con las teorías modernas que aluden al mismo. El principio masculino de la mente corresponde a la llamada mente objetiva, mente consciente, mente voluntaria o activa, etc., en tanto que el principio femenino corresponde a la llamada mente subjetiva, subconsciente, involuntaria, pasiva, etc.
     Por supuesto, la enseñanza hermética no concuerda con las muchas teorías modernas concernientes a las dos fases de la mente, ni admite muchos de los hechos proclamados por esas escuelas en apoyo de ese doble aspecto. Si indicamos la base de la concordancia es para facilitar al estudiante la asimilación de los conocimientos adquiridos con anterioridad sobre la filosofía hermética. Los estudiantes de Hudson conocerán la proposición que se hace en el principio del segundo capítulo de su obra "The Law of Psychic Phenomena" (la Ley de los Fenómenos Psíquicos), que dice: "la jerigonza mística de los filósofos herméticos expresa la misma idea general"... o sea la dualidad de la mente. Si el doctor Hudson se hubiera tomado el trabajo de descifrar algo más "la jerigonza mística de la Filosofía Hermética" hubiera recibido mucha luz sobre el punto de la dualidad de la mente; pero entonces, quizás, su obra más interesante no hubiera sido escrita. Consideremos ahora las enseñanzas herméticas concernientes al género mental.
     Los instructores herméticos imparten enseñanzas concernientes a este punto, pidiendo a sus discípulos que se atengan al proceso de su propia conciencia, a su propio yo. El discípulo fija entonces su atención internamente sobre el ego que está en cada uno de nosotros. Cada estudiante ve que su propia conciencia le da como primer resultante de la existencia de su yo: "Yo Soy". Esto, al principio, parece ser la palabra final de la conciencia, pero un examen ulterior desprende el hecho de que esto "yo soy" puede separarse en dos partes distintas o aspectos que, si bien trabajan al unísono y en conjunción, sin embargo puede ser separadas en la conciencia.
     Si bien al principio parece que solo existe un único Yo, un examen más cuidadoso revela que existe un "yo" y un "mí". Este par mental difiere en características y naturaleza, y el examen de esta, así como de los fenómenos que surgen de la misma, arrojan gran luz sobre muchos de los problemas de la influencia mental.
     Comencemos considerando el "mí", que generalmente se confunde con el "yo", si no se profundiza mucho en los recesos de la conciencia. El hombre piensa de sí mismo (en su aspecto de "mí" o "me") como si estuvieran compuesto por ciertos sentimientos, agrados, gustos, y disgustos, hábitos, lazos especiales, características, etc., todo lo cual forma su personalidad, o el ser que conoce él mismo y los demás. El hombre sabe que estas emociones y sentimientos cambian, que nacen y mueren, que están sujetos al principio del Ritmo y al de la Polaridad, cuyos principios lo llevan de un extremo a otro. También piensa de sí mismo como cierta suma de conocimientos agrupados en su mente, que forman así una parte de él.
     Éste es el "mí" o "me" del hombre.
     Pero quizás hemos precedido demasiado aprisa. El "mí" de muchos hombres está compuesto en gran parte de la conciencia que tiene de su propio cuerpo y de sus apetitos físicos, etc. Y, estando su conciencia limitadas en alto grado a su naturaleza corporal, prácticamente "viven allí". Algunos hombres van tan allá en esto que consideran su apariencia personal como parte de su "mí", y realmente la consideran parte de sí mismo. Un escritor dijo con mucho humorismo en una oportunidad que el hombre se compone de tres partes: "Alma, cuerpo y vestidos". Y esto haría que muchos perdieran su personalidad si se les despojara de sus vestidos. Pero, aun aquellos que no están tan estrechamente esclavizados con la idea de su apariencia personal, lo están por la conciencia de sus cuerpos. No pueden concebirse sin él. Su mente les parece que es algo "que pertenece" a su cuerpo, lo que, en muchos casos, es realmente cierto.
     Pero conforme el hombre adelanta en la escala de la conciencia, va adquiriendo el poder de desprender a su "mí" de esa idea corporal, y puede pensar de su cuerpo que es algo "que pertenece" a su propia parte mental. Pero aun entonces es muy capaz de identificar el "mí" completamente con sus estados mentales, sensaciones, etc., que siente existen dentro de él. E identificará esos estados consigo mismo, en vez de estimarlos como simples "cosas" producidas por su mentalidad, existentes en él, dentro de él y proviniendo de él, pero que, sin embargo, no son él mismo. Puede comprobar también que esos estados cambian mediante un esfuerzo volitivo, y que es capaz de producir una sensación o estado de naturaleza completamente opuesta de la misma manera, y, sin embargo, sigue existiendo siempre el mismo "mí". Después de un tiempo, podrá así dejar a un lado esos diversos estados mentales, emociones, sentimientos, hábitos, cualidades, características y otras posesiones personales, considerándolas como una colección de cualidades, curiosidades o valiosas posesiones del "no mí". Esto exige mucha concentración mental y poder de análisis de parte del estudiante. Pero ese trabajo es posible, y hasta los que no están muy adelantados pueden ver, en su imaginación, como se realiza el proceso descripto.
     Después de realizado ese ejercicio el discípulo se encontrará en posesión consciente de un "Ser" que puede ser considerado bajo su doble aspecto del "yo" y de "mí". El "mí" se sentirá como algo mental en lo que pueden producirse los pensamientos, ideas, emociones, sentimientos y otros estados mentales. Puede ser considerado como si fuera la "matriz mental", según decían los antiguos, capaz de generar mentalmente. Este "mí" se denuncia a la conciencia poseyendo poderes de creación y generación latentes, de todas clases. Su poder de energía creadora es enorme, según puede sentirlo uno mismo. Pero, a pesar de todo, se tiene la conciencia de que debe recibir alguna forma de energía, bien del mismo "yo", inseparable compañero, o bien de algún otro "yo", a fin de que así pueda producir sus creaciones mentales. Esta conciencia aporta consigo una realización de la enorme capacidad de trabajo mental y de poder creador que encierra.
     El estudiante encuentra pronto que no es todo lo que hay en conciencia íntima, pues ve que existe un algo mental que puede "querer" que el "mí" obre de acuerdo con cierta línea creadora y que, sin embargo, permanece aparte, como testigo de esa creación mental. A esta parte de sí mismo se le da el nombre del "yo". Y puede reposar en su conciencia a voluntad. Allí se encuentra, no una conciencia de una capacidad de generar y crear activamente en el sentido del proceso gradual común a las operaciones mentales, sino más bien de la conciencia de una capacidad de proyectar una energía del "yo" al "mí": "Querer" que la creación mental comience y proceda.
     También se experimenta que el "yo" puede permanecer aparte, testigo de las operaciones o creaciones mentales del "mí". Este doble aspecto existe en la mente de toda persona, el "yo" representa al Principio Masculino del género mental, y el "mí" al Principio Femenino. El "yo" representa el aspecto de Ser; el "mí" el aspecto de "devenir". Se notará que el principio de correspondencia opera en este plano lo mismo que en el que se realiza la creación del Universo. Los dos son parecidos, si bien difieren enormemente de grado. "Como arriba es abajo, como abajo es arriba".
     Estos aspectos de la mente - los principios masculinos y femeninos - el "yo" y el "mí" - considerados en relación con los fenómenos psíquicos y mentales ya conocidos, dan la clave maestra para dilucidar la operación y manifestación de esas nebulosas regiones de la mente. El principio del género mental aporta la verdad que se encierra en todo el campo de los fenómenos de influencia mental.
     La tendencia del principio femenino es siempre la de recibir impresiones, mientras que la tendencia del masculino es a darlas o a expresarlas. El principio femenino tiene un campo de acción mucho más variado que el masculino. El principio femenino conduce el trabajo de generar nuevos pensamientos, conceptos, ideas, incluso la obra de la imaginación. El masculino se contenta con el acto de "querer" en sus varias fases. Sin embargo, sin la ayuda activa de la voluntad del principio masculino, el femenino puede contentarse con generar imágenes mentales que son el resultado de impresiones recibidas del exterior, en vez de producir creaciones mentales originales.
     Las personas que pueden prestar continuada atención a un sujeto emplean activamente ambos principios mentales: el femenino, en el trabajo activo de la generación mental, y el masculino en estimular y dar energía a la porción creadora de la mente. La mayoría apenas hace uso del principio masculino, y se contenta con vivir de acuerdo con los pensamientos e ideas que se filtran en su "mí" y provienen del "yo" de otras mentalidades. Pero no es nuestro propósito detenernos en esta faz del asunto, cosa que puede estudiarse en cualquier tratado bueno de psicología, con la clave ya indicada sobre el género mental.
     El estudiante de los fenómenos psíquicos conoce la realidad de los maravillosos fenómenos clasificados como telepatía, influencia mental, sugestión, hipnotismo, etc. Muchos han buscado explicación a estas diversas fases de los fenómenos, siguiendo las teorías de dualidad mental promulgadas por los diferentes instructores. Y, hasta cierto punto, están en lo cierto, porque, realmente existe una manifestación clara y definida de dos fases distintas de actividad mental. Pero si esos estudiantes consideran esa dualidad a la luz de las enseñanzas herméticas concernientes a la vibración y al género mental, verían que la clave tan buscada la tienen al alcance de la mano.
     En los fenómenos telepáticos se ve que la energía vibratoria del principio masculino se proyecta hacia el principio femenino de otra persona, y que esta última absorbe ese pensamiento y le permite desarrollarlo y madurarlo. En la misma forma obra la sugestión y el hipnotismo. El principio masculino de una persona da la sugestión dirigiendo una corriente de energía o poder vibratorio hacia el principio femenino de otra, y ésta, al aceptarla, la hace suya y piensa en consecuencia. Una idea así alojada en la mente de otra persona crece y se desenvuelve, y a su tiempo es considerada como una verdadera creación mental del individuo, mientras que en realidad no es más que el huevo de un cuco puesto en el nido del gorrión, pues aquel pájaro pone sus huevos en un nido ajeno. El proceso normal es que el principio masculino y el femenino de una persona obren coordinada y armoniosamente conjuntamente. Pero, desgraciadamente, el principio masculino del hombre corriente es demasiado inerte y perezoso para obrar y el y el despliegue de poder volitivo es muy ligero, y, en consecuencia, la mayoría está dirigida por las mentes y voluntades de los demás a quienes se permite querer y pensar por uno mismo. ¿Cuántos pensamientos u obras originales hace el hombre corriente? ¿No es la mayoría de los hombres simple sombra o eco de los que tienen una mente o voluntad más fuerte que la suya? La perturbación proviene de que el hombre corriente descansa casi completamente en su conciencia del "mí" y no comprende que, realmente tiene un "yo". Está polarizado en su principio femenino mental, y su principio masculino, en el que reside la voluntad, está inactivo e inerte.
     El hombre fuerte del mundo manifiesta invariablemente el principio masculino de voluntad, y su fuerza depende materialmente de este hecho. Y en vez de vivir en las impresiones que le producen otras mentalidades, domina su propia mente, mediante su voluntad, obteniendo así la clase de imágenes mentales que quiere y domina y dominando así también las mentes ajenas de la misma manera.
     Contémplese un hombre fuerte y véase como se las arregla para implantar sus gérmenes mentales en la mente de las masas, obligándolas así a pensar de acuerdo con sus deseos. Este es el porqué las masas son como rebaños de carneros, que nunca originan una idea propia ni emplean sus propios poderes y actividades mentales.
     La manifestación del género mental puede notarse en todas partes diariamente. Las personas magnéticas son las que pueden emplear su principio masculino para imprimir sus ideas sobre los demás. El actor que hace reír o llorar a la concurrencia está haciendo uso de este principio. Igualmente sucede con el orador, político, predicador o cualquier o cualquier otro que atraiga la atención pública. La influencia peculiar que ejerce un hombre sobre otro es debido a la manifestación del género mental según las líneas vibratorias ya indicadas. En este principio está el secreto del magnetismo personal, de la fascinación, etc., así como también de los fenómenos agrupados bajo el nombre de hipnotismo.
     El estudiante que se ha familiarizado con los fenómenos generalmente denominados psíquicos habrá descubierto la importante parte que desempeña en los citados fenómenos esa fuerza que la ciencia llama "sugestión", por cuyo término se indica el proceso o método por el cual se transfiere una idea o se imprime sobre la mente de otro, obligando así a la segunda mentalidad a obrar concordantemente. Una verdadera comprensión de la sugestión es necesaria para comprender inteligentemente los varios fenómenos psíquicos a que la sugestión da origen. Pero aun es más necesario el conocimiento de la vibración y del género mental, porque todo el principio sugestivo depende de estos.
     Los escritores sobre la materia de sugestión dicen que la mente objetiva o voluntaria es la que hace la impresión mental, o sugestión, sobre la mente subjetiva o involuntaria. Pero no describen el proceso ni indican alguna analogía mediante la cual sea más fácil comprender la idea. Si se contempla el asunto a la luz de las enseñanzas herméticas, se verá que la energización del principio femenino por la energía vibratoria del masculino está de acuerdo con las leyes universales de la naturaleza, y el mundo natural ofrece innumerables analogías que facilitan la comprensión del principio. En realidad, la doctrina hermética afirma que la misma creación del universo obedece a dicha ley y que en todas las manifestaciones creadoras sobre los planos espiritual, mental, y físico, siempre está en operación el principio de género: la expresión de los principios masculino y femenino. "Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba". Y aun más que esto: cuando se comprende este principio se es capaz de clasificar inteligentemente de inmediato los variados fenómenos psicológicos, en vez de quedarse confuso ante ellos. El principio realmente trabaja en la práctica, porque está basado sobre las leyes universales e inmutables de la vida.
     No entraremos ahora en una dilucidación detallada de los diversos fenómenos concernientes a la influencia mental o a la actividad psíquica. Hay muchos libros, en su mayor parte muy buenos, que se han escrito últimamente sobre el asunto. Los hechos principales señalados en esas obras son exactos, aunque los diversos autores tratan de explicarlos por las diferentes teorías de su propia cosecha. El estudiante puede familiarizarse con estas materias, y utilizando la doctrina del género mental podrá coordinar convenientemente la masa caótica de teorías y enseñanzas en conflicto, y podrá, además, adueñarse completamente del asunto si a ello se sintiera inclinado. El objeto de esta obra no es el de dar una explicación extensa de los fenómenos psíquicos, sino más bien el de indicar sencillamente la clave maestra que abre las muchas puertas que conducen al Templo del Saber, si se desea explorar su interior. Creemos que al examinar las enseñanzas encerradas en el "Kybalion" es fácil encontrar la explicación de muchas dificultades que confunden. De nada sirve entrar en detalles referentes a las muchas características de los fenómenos psíquicos y mentales si al estudiante le son dados los medios para comprender el asunto que atrae su atención. Con la ayuda del "Kibalion" se puede entrar en cualquier biblioteca, pues la antigua luz de Egipto iluminará las páginas confusas y los problemas obscuros. Éste es el verdadero objeto de esta obra. No venimos a exponer una filosofía nueva, sino a suministrar las bases fundamentales de la antigua enseñanza universal que esclarece todas las doctrinas, y que servirá para conciliar todas las teorías, por diferentes u opuestas que parezcan.





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jueves, junio 27, 2013

"THE GORGON". Un delirante pasaporte hacia el romanticismo oscuro y la mitología griega.-


“The Gorgon”, en español “La Gorgona” o conocida también como “La leyenda de Vandorf”, es una película del año 1964 dirigida por el realizador británico Terence Fisher. El género que se le fue otorgado es de Horror y consta de una duración aproximada a los ochenta y tres minutos.
    En este ensayo se expondrá una mirada reflexiva a modo de crítica, se abarcará inicialmente un preámbulo introductorio, luego la composición narrativa y artística del film, después el género y por último, el desarrollo de los personajes bajo la concepción ideológica.

   
Esta película fue producida por la “Hammer Productions”.  Esta fue/es una compañía de creación cinematográfica fundada en el año 1934 por Will Hinds, o más conocido como Will Hammer. Esta connotada productora formó un sello de identidad referida a determinados géneros de cine, tanto como el suspenso, el terror/horror, la ciencia ficción. Géneros que con el pasar del tiempo proporcionaron una popularidad única en la pantalla grande, lanzando al estrellato actores como Béla Lugosi en un comienzo, Christopher Lee, Peter Cushing, entre otros. Esta compañía recibió el gran apoyo de Warner Brothers (conglomerado norteamericano especialista en el rubro) para el mayor surgimiento de la misma. Tuvo su mayor apogeo durante los años 60’, con directores como Terence Fisher, Val Guest, Roy Ward Baker, John Gilling, John Hough, Peter Sasdy, entre muchos más. Se crearon, produjeron famosos films que han pasado a formarse como gloriosos hitos del cine clásico de medio siglo: tanto como Drácula, La Momia, La  maldición de Frankenstein, la secuela del Doctor Quatermass, Las dos caras del Dr. Jekyll como unas de las más conocidas.
   El film está ambientado a comienzos del siglo XX, precisamente en el año 1910. Transcurre la historia en un ficticio pueblo llamado Vandorf, en un país que no se menciona pero que cumple con características centroeuropeas dada su esencia.

    “The Gorgon” posee una estructura que oscila en una constante mezcla, la cual se ve justificada en su narrativa y en su ambientación estética gótica-romántica, en conexión, con detalles que hacen mención a la cultura griega.
    ¿A qué se debe esta aventurada mezcla?, bajo simples apariencias pareciese que no existe mucha relación entre ambos conceptos.

El primero hace referencia al romanticismo oscuro, en inglés
"Dark Romanticism", subgénero literario norteamericano surgido en el siglo XIX a partir del movimiento filosófico denominado trascendentalismo. También a la novela gótica anglosajona, muy popular en Inglaterra a fines del siglo XVIII y principios del XIX, la cual es conocida por su incorporación de elementos comunes con el romanticismo oscuro. Las obras góticas aspiran comúnmente a inspirar terror, a través de la incorporación de elementos macabros, elementos sobrenaturales, casas encantadas, entre muchos más. Literatura que posee todo un universo de elementos que han otorgado una gran influencia al ámbito cinematográfico, se han caracterizado cantidades de películas bajo patrones decorativos y ambientales alusivos. “The Gorgon” no deja de ser un ejemplo de ellas, con elementos insertos en el arte y en la iluminación que hacen alusión a lo tétrico, a la oscuridad, al misterio, a la intriga y por sobre todo, a la elegancia. También contiene una serie de sub-elementos tales como la niebla, los bosques, la luna llena, el clima nublado, los largos senderos desolados, los antiguos cementerios, los castillos abandonados, los árboles carentes de hojas, entre otros. 
   
El segundo concepto de la mezcla, la cultura griega, proviene de un periodo histórico sumamente alejado al recién expuesto; nos referimos a un tiempo y a un espacio que se remonta a grandes cantidades de siglos atrás, recalcando a su vez, la distancia geográfica como otro factor que marca disimilitud.
    Es por este motivo, que aquella interrogante, surge con tremenda importancia de aclaración. Cabe responder la disyuntiva, mencionando que esta combinación, se debe al tratamiento de la mitología griega en la ficción argumental de la historia, ocupando el antiguo mito griego de las Gorgonas como núcleo interino de la misma, el que se revive y se aplica en una contradictoria época histórica, asimismo, bajo la mentalidad y la psiquis de los personajes que en ella residen.

    Esta notoria diferencia puede parecer incoherente o discordante, pero no es tan así, pues, posee un trasfondo de similitud en sus cimientos bases. Esto es debido a que las historias de seres terroríficos o fantásticos ideadas y escritas por los autores románticos y postrománticos del siglo XIX; como por ejemplo: El conde Drácula o Frankenstein; son sucesores o herederos de los idearios imaginativos que muchos siglos antes creaban los autores griegos o grecolatinos; como por ejemplo: los monstruos o seres en las poesías épicas grecolatinas, o en las narraciones y aventuras de las obras de Homero en sí. El resultado de la comparación es inquietante, original y se puede apreciar en pantalla.
    El mito de las Gorgonas se basa etimológicamente en tres hermanas: Medusa, Esteno y Euríale, las que aparecen en los registros más antiguos de las creencias religiosas de la antigua Grecia, como en las obras de Homero. Su utilización para la historia de “The Gorgon” radica en que el espíritu de una de las tres hermanas, la ahora ficticia Megara, mora por los alrededores del deshabitado castillo Borski en Vandorf. Ciudad en la que, en los últimos años, han ocurrido una serie de muertes en donde la víctima queda petrificada, remontando también al viejo mito en donde el victimario, al observar el espantoso rostro de la Gorgona, se convierte en piedra. La idea recae en suscitar que su espíritu ha vagado en estado errante a través del mundo y por el pasar de los años.
    El guión bordea desde su comienzo hasta su final la trama recién mencionada, un aspecto interesante que se hace relucir, es que se dejan de lado las aparentes contradicciones o pensamientos lógicos que se pueden esperar tener y uno, como espectador, se deja abordar por la fantasía, el terror y el romanticismo de la película. La acción argumental y el desarrollo de los personajes son lo suficiente fuertes como para dejar de lado la razón y dejarse llevar netamente por el fluido dramático. La narración posee un ordenado avance en tanto a la entrega de información, considerando a su vez, los diálogos como adecuados y precisos.
    Se hace una breve observación a los tratamientos audiovisuales: la iluminación representa los aspectos sombríos de la ciudad, la utilización de claroscuros, el uso de tenues luces blancas que irradian de la luna, los colores azules de la noche y sombras para marcar los senderos tétricos o el castillo mismo, he aquí la influencia conceptual de la literatura romántica oscura o de la novela gótica anglosajona. En tanto al arte, el esplendor gótico domina la ambientación de los interiores y exteriores. La unión provoca una atmósfera turbia y perturbadora.
    Cabe mencionar que la yuxtaposición de ambas épocas mencionadas, en tanto a términos artísticos, se ve traslúcida por ejemplo: en los pilares griegos presentes en un representativo cementerio centroeuropeo, lo cual es totalmente atípico. Y en ámbitos sonoros, con los cánticos hipnóticos que atraen al profesor Heitz al castillo. La película es rica en una gama de símbolos y alegorías cabalísticas que Fisher nos brinda para un deguste atractivo y satisfactorio en tanto al buen gusto y al entendimiento preliminar. Existen también influencias de otros personajes famosos de la Hammer, por ejemplo de “El hombre lobo” con la importancia de la luna llena, sus fases temporales y la amnesia que aparece borrando todo recuerdo vívido de los crímenes.
    En tanto al género de horror, cabe hacer unas observaciones al respecto. El aura energética que envuelve al film va más allá del recurso terrorífico, ya que este manifiesta también, sólidas tipologías de género romántico y psicológico. Por lo tanto, no hay duda que este sea uno de los films más preciados del mismísimo director, ya que demuestra la naturaleza y la particularidad que nos describe como seres humanos: nuestras contradicciones, nuestros deseos íntimos, nuestras emociones profundas, nuestros instintos naturales básicos, nuestro poder de raciocinio mediante la ciencia y el discernimiento lógico, en antítesis, con nuestra capacidad imaginativa y como ésta puede emprender vuelo a partir de las diversas interpretaciones sobre lo que es la realidad, la ficción o un hecho en particular.
    Esta dualidad, tan pensada y delicadamente armada en la psiquis de los personajes, marca diferencia con el resto de los films de la Hammer, en donde (en la mayoría de los casos) las personas sólo se dejan llevar por los curiosos incidentes que irrumpen la cotidianidad. Se muestran las mentalidades de forma superficial, sin un esclarecimiento más profundo de la consciencia y de los pensamientos más recónditos. En cambio en “The Gorgon”, el tratamiento psíquico es amplio y se logra captar a cada instante, por ejemplo, en conceptos como la pasión, el delirio, el amor puro, el amor inalcanzable, los celos, la envidia, el miedo, el frenesí, el socorro - como también - la ignorancia de una persona o la ilustración de otra.
    Se podría entonces aventurar, que la tipología del film es mayormente “romántica”, un poema que ahonda en lo trágico y en la desesperación ante lo que nos depara el destino. La irresistible atracción de la mirada hacia la persona amada, pero también hacia lo monstruoso, se unifican en el personaje de la Gorgona, reafirmando la noción constante del juego con las dualidades. El terror/horror, sólo vendría a cubrir el carácter extraordinario y fantástico que expone en su argumentación y que gira en torno a la médula ya dictada. 

Por otro lado, nos hallamos con la ideología; y bien, ¿Qué significa ideología?: 
La primera suposición es que cualesquiera sean las ideologías, son principalmente algún tipo de `ideas', es decir, son sistemas de creencias. [1]
[1] Van Dijk, Teun. “Ideología y análisis del discurso”, Universitat Pompeu Fabra, Utopía y Praxis Latinoamericana, Barcelona, España, Afio 10. N° 29 (Abril Junio, 2005) Pp. 10 

    En otras palabras la ideología es un conjunto de creencias sistémicas que incorporamos en nuestra mente, patrones que encajan exactamente con lo que podemos definir personalmente en tanto a la realidad que nos rodea. Es definitivo ya que consta con componentes desde un punto de vista propio sobre las cosas que nos forman o rodean, una visión particular desde un determinado ángulo, idea, conceptos o bases. Y es concluyente ya que las señaladas creencias son consideradas como verdaderas, rechazando otras posiciones y actitudes que puedan llevar lo contrario. Está auto impuesto en nuestra psicología y es lo que nos mantiene vivos en su totalidad. Su origen se sitúa en el interés personal y cómo este puede satisfacer nuestras necesidades más primordiales. Al fin y al cabo cada persona posee un tipo de ideología que lo delimita o diagnostica, trazando líneas de diferenciación; enfatizando de forma inconsciente y consciente cierto parecer sobre el medio que le rodea, posicionando de forma irrefutable determinadas percepciones en tanto a la moralidad, la vida, la forma de expresarse, la política, la cultura, la religión, lo social.
    En cada película o producto existente que determinase el desarrollo de un personaje, se estaría demostrando una ideología en particular. Ya que el personaje puede vivir situaciones o momentos característicos que deberá enfrentar según como solamente él las enfrentaría, dependiendo de su personalidad, de su pasado, de su presente, etc. Su actuar se presentaría de forma inequívoca si logramos conocer las pretensiones y caprichos que llegasen a componer el incorpóreo del mismo. 

    “The Gorgon”, vendría a contribuir también al inmenso conjunto de películas que acentúan las virtudes o falencias (como quiera llamárseles) que nos definen, pero por eso no deja de ser un ejemplo absoluto de las ideologías que retratan a personajes y a una sociedad determinada. Es por ello, que a partir de lo recientemente explicado, se expondrá un breve análisis sobre los personajes que integran la trama de la película a la cual nos referimos. Cabe recalcar que el análisis se crea en base inferencias que se rescatan mediante la observación y la interpretación.

    El largometraje comienza con Bruno Heitz y Sascha. El primero es un artista que se desenvuelve en el dibujo y en la pintura. Es hijo de un ilustre profesor de universidad. Bruno se crió con su padre y con su hermano, desde muy niño se percató que era diferente a ellos dos, que ellos poseían un feelling más fuerte debido a una variada gama de gustos en común y patrones de personalidad afines. Bruno desde joven se consideró una persona con una gran sensibilidad y con capacidades de poder expresarla mediante el arte. Aparentemente es un chico liberal, artístico e intensamente emocional. Además se puede  percibir que tiene principios muy bien impuestos (debido a la crianza de su padre catedrático), concepción que se logra apreciar cuando, al enterarse de que iba a tener un hijo de Sascha, él decide de inmediato asumir su rol de progenitor e ir a contarle al padre de su amante, lo cual habla muy bien de él.
Por otro lado, Sascha, es una guapa joven que posa para las obras o lienzos de Bruno. No se indica si eran pareja o matrimonio, es por ello que se ocupa dicho apelativo. Esta joven tiene un aspecto agraciado, coqueto, de personalidad atrayente. Si nos incorporamos en su intimidad, se puede lograr deducir que tiene un padre estricto o de carácter fuerte, da la impresión que no desea pasar mucho tiempo en su hogar, ya que se suele sentir sobreprotegida por él, y a ella le gusta la libertad. Sobre estos dos personajes, mucho más no se puede mencionar, ya que su aparición en el film es muy breve.
    El doctor Namaroff es un hombre que ha dedicado su vida a su profesión. Los aspectos de su personalidad dictan a un hombre de mentalidad cerrada e intolerante a la opinión ajena. Él dirige el centro médico del pueblo, es el cabecilla, manda y representa la medicina en la zona, por lo tanto, ese conocimiento alimenta el poder de sus decisiones ya que estas velan por toda la comunidad. Este “poder” lo ha mantenido sobre un importante pilar, es por ello que cualquier opinión externa que planee enfrentar la suya, provocaría un quiebre en su cotidianidad y en su credibilidad, las cuales resguardará a toda costa. Está profundamente enamorado de su enfermera ayudante Carla Hoffman, pero es un amor inalcanzable, ya que ella no le presta ese tipo de atención. Este amor le ha hecho protegerla durante años y guardar información confidencial sobre su verdad, información que nisiquiera ella intuye de sí misma. El doctor oculta sus amnesias en fase lunar y el hecho de la posesión de un espantoso espíritu en su cuerpo. Su amor lo representa de forma dominante, pragmática y algo rígida, a la antigua, y eso a Carla no le agrada, ya que ella prefiere un hombre valiente, aventurero y más joven. El Doctor Namaroff siente miedo y confusión, ya que su intuición sobre los crudos hechos que azotan la ciudad le induce a rechazar su propia concepción de la realidad, la cual es más racional, por lo que se le produce un fastidioso juego mental. Su miedo (a lo extraordinario que intenta rechazar y al hecho de poder perder a Carla) le hace mentir ante sus colegas y la comunidad; por ejemplo: diciendo que los cadáveres petrificados sólo respondían a enfermedades biológicas comunes. De forma obstinada, mentirosa e intolerante, jamás menciona el secreto, incluso, utiliza al ayudante Ratoff y ambos hacen todo lo posible por sacar a quienes puedan obstaculizar el camino. Bajo nuestra percepción, se podría indicar, que es el personaje más complejo e interesante del film. 

    El profesor Heitz, padre de Bruno, es un hombre culto e ilustrado. Su personalidad dicta ser abierto de mente y con apertura a las nuevas ideas. Es un hombre que mantiene la racionalidad y el delirio, y no niega la posibilidad de que todo lo ocurrido tenga relación con antiguos mitos griegos, de los cuales es experto. Su participación en el film es bastante pasajera, pero es el primer personaje que intenta llevarle la contraria a Namaroff, lo cual resulta en vano. Rendido ante la incredulidad de un pueblo ignorante y ante la posibilidad de poder resolver este misterio en soledad, sigue de forma inconsciente un trance producido por curiosos cánticos, lo que le hace ver finalmente el rostro de la gorgona, escribir una carta agonizante y morir petrificado.
    El policía es un personaje más cerrado y con menor tolerancia a nuevas ideas que incluso Namaroff. En la gran mayoría de las ocasiones, se describe al profesional de la policía como un hombre terco, sobre todo colocándonos en el escenario de pequeños pueblos o localidades, y esta no sería la excepción. Su puesto le ha mantenido en un pedestal de poder, al igual que al doctor, ya que es el personaje que representa la seguridad. Se observa a un hombre poco ilustrado, inclinado a la hostilidad y a la mecha corta, es decir, a la poca paciencia. Pero a su vez, el miedo también le acosa, ya que él mismo guarda en secreto el estado de los cadáveres, pero a diferencia de Namaroff, sin tener idea alguna de qué o quién puede otorgarles ese horrible final.
Por el bien del pueblo, decide echar a todo nuevo forastero y dar su declaración de culpabilidad a los primeros chivos expiatorios (inocentes), que puedan mantener la difusa realidad de los homicidios en silencio. El pavor a lo desconocido le domina, es tan agudo que incluso niega investigar o ver más allá para encontrar el motivo real.  Por ende, también es reacio a las ideas que puedan calar este asunto en más profundidad, además de que, según su parecer, su oficio de guardador social le justifica todo lo anterior para la tranquilidad de la comunidad.
    El juez es también un hombre de aparente poderío, ya sea porque su profesión, describe a una persona culta que posee el entendimiento de privilegiados conocimientos. Emplea su trabajo como bien se ha descrito siempre al profesional de las leyes (o en la mayoría de las veces), un tanto irónico, vivaracho, con un manejo verbal desarrollado en tanto a la voz y en tanto a la fluidez léxica. Esa sería su máxima virtud, el poder ser astuto y esquivo (cuando se desea) con las palabras. Decide culpar de chivo expiatorio al joven artista Heitz, tomando en consideración, su apresurada y lapidaria decisión sobre la condena póstuma. El juez tiene un compromiso de tomar las decisiones graves o ser la voz de la sociedad, pero pese a ello, también es cerrado a la apertura de otros planteamientos. Es un personaje que aparece sólo en la escena del juicio, pero dice bastante de sí mismo, tal vez lo que él siente, más que terror, es indiferencia, mientras no le ocurra nada a sí mismo, perfecto.
    Carla Hoffman es la preciosa ayudante de Namaroff, la cual es delicada, femenina e inteligente. Posee una intrigante y misteriosa apariencia, con una mirada que expresa intensidad y provoca atracción. Es una joven profesional con apertura a los nuevos juicios o creencias, siempre mostró su preocupación por el estado de los cadáveres, pero nunca pudo hacer mucho por intentar esclarecer el motivo, ya que su superior y enamoradizo Namaroff se lo impedía. Es por ello que mantiene su curiosidad y preocupación en privado, sino hasta que llegan los Heitz y observa en ellos una esperanza de poder encontrar solución al enigma, pero siempre manteniendo la salvaguardia, nunca exponiendo su curiosidad en público. A Paul heitz, hermano de Bruno e hijo del profesor, le menciona la pesadumbre que vive y la comparten, he aquí en donde se denota su intelecto y cautela en tanto al saber en quién confiar.
Ella no está enamorada de su superior, pero si se enamora de Paul, de su espíritu aventurero, fuerte o de su capacidad de no dejarse llevar por el miedo, un hombre no cobarde, un joven que lucha por sus ideales.
Lamentablemente la pobre chica era poseída por el espíritu de Megara, sin saberlo, perdía la mem
oria después de cada crimen, en donde existía un intercambio inteligente del espíritu entre la vagancia en estado errante y la posesión corporal a Carla.
    Paul Heitz es aventurero, aguerrido, luchador y con un gran ímpetu de descifrar el misterio, con el fin, de encontrar respuesta a la muerte de su hermano y de su padre. Se enamora de Carla, ella desea huir pero él decide quedarse para descubrir la verdad. Hijo de profesor, parece un joven culto, amplio de ideas y de criterio, un joven ilustrado que va a la universidad en Leipzig, se aprecia como el ejemplo de hijo de Heitz padre, debido a sus gustos afines ya nombrados. Paul lucha hasta la muerte con Namaroff por el amor de la joven, pero es sólo el primero, quién se entera visualmente antes de fallecer de la cruda y triste verdad de los hechos. Cabe mencionar que la lucha con el doctor, incluso se podría aventurar, que va más allá de Carla, que recae en una lucha personal de ideologías distintas.  
    El profesor Meister es una persona ilustrada, un hombre docto, tanto como Heitz padre, ambos profesores de Universidad pero con distintas áreas académicas. Se ve un hombre serio, racional, con apertura a las nuevas creencias y posibilidades, por lo general prefiere ver ambas caras a la moneda antes de sacar conclusiones, no se cierra con obstáculos ideológicos, más bien su ideología, es la de la investigación para llegar a un fin claro, conciso y concreto, aunque la idea que haya proporcionado el cierre al asunto haya sido contra sus costumbres; pues esta será aceptada una vez que haya servido de forma necesaria. Es un personaje aliado de Paul, le sigue y le ayuda durante todo el proceso en el cual intentan hacer que los habitantes del pueblo y los profesionales del mismo, asimilen la posibilidad de que el misterio tiene una procedencia abstracta. Pero la mala recepción de la gente a un ideal que corrompe lo que se tenía entendido como real, es mal recibida y se hace notar.  
    Ratoff, el ayudante y cómplice del doctor, es un hombre de apariencia hostil, que responde con la fuerza bruta más que con la razón, es impulsivo, exaltado e irreflexivo. Se da a entender que no tiene ningún respeto hacia la humanidad o los derechos valóricos, pues, se interpreta que él fue quién golpeó a una mujer loca dándole la muerte; además se ve explícitamente, cuando intenta matar a Paul por encargo del doctor, quién lo maneja y lo utiliza para hacer el esfuerzo corporal que sus pensamientos atañen. Se observa que es ignorante a la verdad y que su miedo se disimula en su arrebatado y nervioso actuar.
    El pueblo, ya ha quedado clarificado si se extrae, de cada uno de los personajes, la inferencia más apropiada que le describa. El odio a los forasteros a quienes toquen la delicada fibra del terrorífico misterio que domina la ciudad, es suficiente para actuar con antorchas y con el instinto animal básico. Un ideal procedente de otro sitio, en una cuestión tan susceptible, puede ser sumamente perjudicial y sólo puede atraer más problemas, es mejor dejar las cosas como están o encontrar una solución parche que pueda tranquilizar las pasiones y bajar los decibeles al pánico. La mejor forma, para el pueblo, es confiar en las autoridades, dejarles los asuntos que requieran más trabajo físico o mental, además de no inmiscuirse en asuntos de fuerza mayor y cuidarse lo más posible, es mejor cruzar la cuadra para no esperar la muerte al final de la esquina y hacer que nada ha ocurrido.
   Como conclusión a este ensayo, se desea dar una reflexión sobre un importante personaje que al parecer puede quedar siempre atrás, no obstante y no del todo satisfecho con esta situación, se desea exponer un análisis sobre Megara. Un espíritu que vaga por el plano físico sin rumbo alguno, en donde pareciese que la percepción del tiempo es totalmente difusa, pero acometiéndonos a las leyes que controlan la dimensión física, entonces el tiempo y los siglos han transcurrido de la forma que todos conocemos, lenta y con el rígido “tic-tac”. Ha sigo larga y tediosa la subsistencia de Megara, sin tener mucho que hacer, es preferible divertirse o comprometerse en situaciones de un mundo que no le corresponde, de un mundo compuesto por seres encarnados en vehículos físicos, de espíritus encadenados a vehículos materiales que sólo cumplen dicha función bajo el mandato del creador. No debe ser fácil la "vida" de Megara, pareciese que los símbolos de la femineidad presentes en el film, le dotan de todas las características emocionales que pueden llegar a tener una mujer. La muerte es su precedente y es lo único que atrae para sí. En fin, pareciese que “The Gorgon” se presta para muchas interpretaciones y es más trágica de lo que parece, ya que nos revela conceptos en situaciones extremas y llevados más allá de los límites ordinarios. 




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viernes, diciembre 09, 2011

'El último brindis' y su único acto.

Antes de leer, presionar Play al siguiente link:  Escena del personaje 'La Reina de la Noche', Ópera 'La Flauta Mágica' (Die Zauberflöte) de Wolfgang Amadeus Mozart. 


(No existe ninguna relación entre ambas obras teatrales. Melodía utilizada solamente como música incidental (de fondo) en el desarrollo de "El último Brindis". )






(EL JARDIN DE UNA CASA DE FAMILIA ADINERADA. EN EL HAY UNA MESA CON MANTEL, DOS SILLAS, UN CHAMPAGNE Y DOS COPAS. ENTRAN ELLA Y EL ELEGANTEMENTE VESTIDOS).


EL
Eres la mujer más ocurrente del mundo. A quién se le ocurre ponerse a beber en el jardín, y para colmo así, vestidos como para ir al teatro.

ELLA
¿Y por qué no? Todos somos actores en la vida. Claro que algunos resultamos buenos comediantes, otros pésimos actores; y también están los equivocados, a los que les toca vivir un libreto bastante mediocre. ¿No me invitas a sentarme?

EL
Por supuesto, qué falta de delicadeza la mía, siéntate.

ELLA
Por ejemplo tú, eres un pésimo actor, Ricardo, todo se te olvida, eres como un partiquino en la comedia de la vida.

EL
La comedia de la vida como tu le llamas...

ELLA
(LO INTERRUMPE) ¿No me sirves una copa de champagne? Espero que sea francés.

EL
La mejor cosecha de la viña.

ELLA
Eso es lo que deseaba, beber un champagne de selección, junto a un marido que lejos de ser de selección, a veces se comporta como un mediocre.

EL
(SE PARA) Me estás ofendiendo, Dalia.

ELLA
(TRANQUILA) Siéntate, te digo que te sientes, recuerda que prometiste acceder esta noche a todos mis caprichos.

EL
Sí, pero de ahí al insulto...

ELLA
Siéntate. (MELOSA) Y ahora, mi viejo delfín, dime algo dulce.

EL
¿Cómo dices?

ELLA
Sí, quiero que me digas algo dulce, que me hables de amor como hace veinte años.

EL
¡Ah, ya caigo! Hoy cumplimos un aniversario de bodas, ¿verdad?

ELLA
Tal vez, o quizás algo mucho más importante todavía para una mujer como yo.

EL
¿Quieres decirme qué diablos sucede? Dímelo, bueno pero no entiendo por qué estás bebiendo esta noche.

ELLA
Veinte años a mi lado debieron ser suficientes para conocer mi manera de ser.

EL
Yo estoy muy ocupado en mis negocios para dedicarme a estudiar psicología femenina. No es mi fuerte.

ELLA
Dí más bien que es tu debilidad.

EL
Pero dime una cosa, ¿por qué esa agresividad de tu parte? ¿por qué esa manera de mirarme tan extraña? Por momentos tengo la sensación de ser un desconocido para ti.

ELLA
¿Quieres que te diga algo mi viejo delfín? ¡Lo eres!

EL
¿Cómo dices?

ELLA
(LEVANTA LA VOZ) ¡Que eres un desconocido para mí!

EL
¡No levantes la voz! La servidumbre no tiene por qué enterarse de tus ataques de histeria.

ELLA
¡No es histeria! ¡Es la terrible aceptación de una vida,! Mejor dicho, dos vidas sin sentido, tu vida y mi vida mi viejo delfín. Mejor brindemos.

EL
¿Y por qué vamos a brindar? ¿Por ti? ¿Por mí? ¿Por veinte años de intimidad?

ELLA
La intimidad entre dos desconocidos no es intimidad, es apenas un juego peligroso, ¿y sabes por qué? Porque uno de los dos puede cansarse de la comedia y entonces decide aceptar su propio drama.

EL
¿Drama has dicho?

ELLA
O su tragedia, da lo mismo.

EL
Sigo sin entender.

ELLA
¿Brindamos mi querido esposo?

EL
Por nuestro aniversario, ¿verdad?

ELLA
No.

EL
¿Tu cumpleaños?

ELLA
Tampoco.

EL
Entonces, ¿por qué diablos vamos a brindar?

ELLA
Porque hoy hace exactamente un año que descubrí que me engañas con tu secretaria. Feliz aniversario amor mío. Te traje un regalito para celebrar trecientos sesenta y cinco días de traición y de mentira, trecientos sesenta y cinco noches de soledad para mi alma (SACA EL REVOLVER Y LE APUNTA).

EL
Oye, pero ¿qué haces? ¿Te has vuelto loca?

ELLA
Feliz aniversario amor mío. (DISPARA DOS VECES. SUELTA EL REVOLVER Y COMIENZA A REIR. LUEGO ESTA RISA SE CONVIERTE EN LLANTO. SE ACERCA AL CADAVER). Qué mal comediante fuiste siempre Ricardo. Ni siquiera aprendiste a morir con elegancia. Si al menos tuvieras una rosa en el ojal.


TELÓN